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En Reino Unido, los candidatos no están obligados a dar su salario

La pregunta sobre el sueldo sigue siendo uno de los temas más polémicos en las entrevistas de trabajo. Según Acas, el servicio británico de asesoramiento y conciliación laboral, en Reino Unido los empleadores pueden preguntar por el salario actual del candidato o por sus expectativas salariales, pero no existe obligación de compartir esa información.

Durante el proceso de selección, las empresas tienen prohibido discriminar por características protegidas como la edad, la discapacidad, el género, el embarazo, la raza, la religión o la orientación sexual. Louise Rudd, asesora de Acas, señala que, si se va a preguntar por el salario, hacerlo de forma similar a todos los candidatos es importante para garantizar un proceso justo.

¿Cómo pueden afectar las nuevas normas de la UE a la negociación salarial?

La UE se prepara para aplicar gradualmente nuevas normas en los países miembros que prohibirán a los empleadores preguntar a los candidatos por su historial salarial. En cambio, los planes de la Cabinet Office británica no incluyen esa prohibición y se centran más en la publicación de información salarial en las ofertas de empleo.

La Fawcett Society, organización que trabaja por los derechos de las mujeres y la igualdad de género, sostiene que las preguntas sobre el historial salarial corren el riesgo de perpetuar brechas salariales históricas vinculadas al género, la raza y la discapacidad. La Recruitment and Employment Confederation también respalda el llamamiento a que los responsables de selección eviten este tipo de preguntas.

El debate también es relevante por cómo se fija el salario en el mercado laboral. Que la oferta salarial se base en el sueldo anterior del candidato puede poner el poder de negociación por delante de las habilidades y el rendimiento, lo que mantiene en el centro de la agenda económica la transparencia salarial y el principio de igual salario por igual trabajo.

¿Qué pueden hacer los candidatos en la entrevista?

Si lo desean, los candidatos pueden revelar su salario actual, pero también pueden negarse a hacerlo. Los expertos advierten de que mentir en una entrevista puede dar una ventaja a corto plazo, pero conlleva riesgos mayores.

  • En lugar de compartir el salario actual, indicar el rango salarial esperado para el puesto
  • Investigar la retribución habitual del cargo en el mercado y usarla como referencia en la entrevista
  • Priorizar la experiencia, las competencias y el valor que se aportará, en vez del historial salarial

Las empresas de selección también subrayan que explicar las expectativas salariales junto con la realidad del mercado puede mejorar el poder de negociación de los candidatos. El foco debe estar menos en el sueldo anterior y más en el valor añadido que el aspirante puede aportar a la empresa y en el salario de mercado del puesto.

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