Las señales de Warsh adelantan la apuesta por septiembre
Las expectativas de una subida de tipos de la Fed cambiaron de forma brusca tras el discurso del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en el simposio de Jackson Hole. Antes, los mercados señalaban como fecha más temprana diciembre; ahora ven mucho más probable un aumento en la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) del 15 y 16 de septiembre.
Según los datos de CME Group FedWatch, la probabilidad de una subida en la reunión de septiembre subió el lunes hasta el 66,1 %. La cifra casi duplica las expectativas previas al discurso de Warsh y también impulsó una nueva reasignación de precios en el mercado de bonos.
Warsh reconoció que en los últimos meses los datos de inflación se han suavizado, pero sostuvo que eso no demuestra una mejora significativa en las tendencias subyacentes. Su insistencia en que hay que asegurarse de que la inflación se acerque al objetivo de la Fed a un ritmo suficiente reforzó la idea de una política monetaria más restrictiva.
Economistas y Tesoro no piensan lo mismo
Sin embargo, no todos en Washington y Wall Street comparten esa lectura. El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, dijo que la situación podría tener el carácter de un shock de oferta y que, en episodios así, no suele ser la respuesta habitual subir los tipos antes de ver efectos de segunda y tercera ronda. Bessent añadió además que la inflación subyacente se mantiene bastante contenida.
Andrew Hollenhorst, economista de Citigroup, también consideró que las últimas valoraciones de Warsh eran solo marginalmente más agresivas que sus declaraciones anteriores. Según Hollenhorst, en la reunión del FOMC de julio no había consenso para subir los tipos; y los datos publicados desde entonces apuntan a una inflación más moderada y a un mercado laboral más débil.
David Kelly, estratega jefe global de JPMorgan Asset Management, sostuvo que la clave estará especialmente en el frente del empleo. Kelly afirmó que las últimas cifras sugieren que la economía quizá no tenga el impulso que Warsh dio a entender en Jackson Hole y que, por ello, el mercado podría haber descontado demasiado pronto una probabilidad superior al 60 % para septiembre.
¿Por qué Bank of America mantiene la previsión de subida?
Bank of America mantiene una posición distinta y sigue esperando tres subidas de tipos en total en los próximos meses. Para la entidad, Warsh elevó el listón para mantener los tipos sin cambios al pedir que se preste atención a las tendencias y no a los datos aislados, y envió al mercado un mensaje de la Fed más convincente.
¿Qué datos marcarán la decisión?
Antes de la reunión de septiembre, la Fed tendrá por delante un calendario de datos intenso. En especial, los nuevos informes de empleo que lleguen tras tres débiles cifras de nóminas no agrícolas serán decisivos para la dirección de la política monetaria.
- La próxima semana se publicarán el IPC y el índice de precios al productor, que servirán de base para el índice de precios de los gastos de consumo personal que sigue de cerca la Fed.
- También se vigilarán los datos de vivienda y las ventas minoristas; estas últimas se publicarán el mismo día en que la Fed anuncie su decisión sobre los tipos.
La inflación PCE en Estados Unidos de julio se situó en el 3,7 % en tasa general y en el 3,3 % en la subyacente. Por su parte, el indicador de la Reserva Federal de Dallas, que excluye los extremos, se mantuvo en el 2,3 %, un dato que para algunos responsables e inversores sugiere que la inflación se está moviendo más cerca del objetivo.
Además, el hecho de que tres de los 12 miembros con derecho a voto en la reunión del FOMC de julio respaldaran una subida de tipos mantiene viva la idea de que la Fed de Warsh podría actuar antes si fuera necesario. Aun así, la dirección final de la decisión dependerá de las señales que los datos de empleo e inflación envíen al mercado en las próximas dos semanas.
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