Los aranceles cruzados crean un nuevo riesgo económico
La guerra comercial se ha endurecido aún más con los nuevos aranceles impuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a Canadá. Estados Unidos empezó el sábado a aplicar un arancel del 50 % sobre productos canadienses por valor de 20.000 millones de dólares, y Trump además amenazó el lunes con un impuesto adicional del 50 % a todos los productos automotrices a partir del 1 de enero.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció el martes su paquete de represalia. Según el plan, más de 700 productos estadounidenses, también por un valor de 20.000 millones de dólares, estarán sujetos a aranceles escalonados del 15 %, 25 % y 50 %; las medidas entrarán en vigor el 8 de septiembre.
Los expertos señalan que estos pasos complicarán la situación para las empresas de ambos países, aunque el golpe podría sentirse con más fuerza en Canadá. Pese al repunte reciente del sentimiento nacionalista, se considera que las pérdidas económicas podrían ir erosionando con el tiempo el apoyo en la opinión pública.
¿Por qué Canadá se considera más vulnerable?
La economía canadiense es aproximadamente una décima parte del tamaño de la estadounidense. Como cerca del 70 % de sus exportaciones se dirige al mercado de Estados Unidos, las medidas comerciales de Washington suponen un riesgo mayor para Ottawa.
Oxford Economics calcula que los aranceles actuales de Estados Unidos podrían restar 0,3 puntos al crecimiento de Canadá el próximo año. Aunque se espera que el impacto general sea limitado, algunas provincias y sectores se enfrentan a una presión mucho mayor.
- Los fabricantes de Quebec, Nuevo Brunswick y Ontario destacan por su dependencia de las ventas en Estados Unidos.
- Los exportadores de Columbia Británica también se consideran sensibles al debilitamiento de la demanda transfronteriza.
- Productos sustituibles como cemento, papel, madera, bebidas, ropa, plásticos y electrónicos se consideran más expuestos.
Según asesores comerciales, este proceso podría poner en riesgo hasta 100.000 empleos en Canadá. También se indica que algunas empresas estudian cierres de plantas y despidos si los aranceles se vuelven permanentes.
El USMCA y la cadena automotriz, ante un umbral crítico
Los economistas advierten de que, si la tensión sigue escalando, el Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA) también podría verse amenazado. Un escenario así podría empujar a la economía canadiense a la recesión y fijarla en una senda de crecimiento más débil.
Como el USMCA protege a gran parte de las exportaciones canadienses frente a los aranceles estadounidenses, el tipo efectivo medio sigue siendo relativamente bajo. Aun así, la tasa ha subido del 5,1 % al 6,9 % tras las últimas medidas.
Otro punto vulnerable es el sector automotriz. Hasta ahora, el coste de los aranceles del 25 % aplicados a vehículos y piezas procedentes de Canadá se había absorbido en buena medida; sin embargo, la posibilidad de elevarlos al 50 % podría golpear con dureza la cadena de producción transfronteriza. Los expertos advierten de que eso no solo afectaría a Canadá, sino también a estados estadounidenses como Michigan, Ohio e Indiana, dependientes de piezas fabricadas en Canadá.
Se profundizan las divisiones dentro de Canadá
El primer ministro de Ontario, Doug Ford, ha planteado respuestas duras, incluida la suspensión de la electricidad y de las exportaciones de minerales críticos, mientras que Alberta y Saskatchewan se muestran reticentes a añadir impuestos a la exportación de recursos naturales. Según los expertos, todas las miradas están ahora puestas en el 8 de septiembre, porque cuando entren en vigor los aranceles canadienses de represalia se verá con más claridad hacia dónde se dirige la crisis.
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