El voto despeja el riesgo de huelga más crítico para Boeing

Los ingenieros y trabajadores técnicos de Boeing aceptaron un convenio laboral mejorado de cuatro años y frenaron así una posible huelga. El acuerdo incluye una subida salarial inmediata del 10% y abre margen para que la compañía siga sin interrupciones sus trámites de aprobación federal para nuevos aviones y sus planes para aumentar la producción.

Según la Society of Professional Engineering Employees in Aerospace (SPEEA), la votación afectó a unos 13.000 ingenieros y 4.000 trabajadores técnicos. En la unidad profesional, donde se encuadran los ingenieros, el apoyo al convenio fue del 67,62%, mientras que en el colectivo técnico la tasa de aprobación se situó en el 53,48%.

La empresa también mostró su satisfacción con el resultado. Así, Boeing evita enfrentarse de nuevo a un riesgo similar al de hace dos años, cuando una huelga de mecánicos paralizó la producción.

¿Qué cambia el nuevo paquete salarial frente a la oferta anterior?

Boeing elevó su propuesta a mediados de septiembre después de que los trabajadores rechazaran la oferta previa. El paquete anterior contemplaba una subida anual del 3%; el nuevo acuerdo incorpora un incremento inicial más alto y aumentos adicionales repartidos en los años siguientes.

  • Subida salarial inmediata del 10% con la aprobación
  • Aumento anual del 4% durante los cuatro años de vigencia del convenio
  • Incremento adicional de hasta el 6% ligado al rendimiento

El sindicato informó de que en la negociación se lograron algunas mejoras que al principio parecían difíciles de conseguir. El resultado de la votación llega después del contundente rechazo del mayor sindicato de empleados de oficina de la compañía a la oferta anterior.

Por qué es importante para la producción y el calendario de certificaciones

La aprobación del acuerdo supone un alivio importante para Boeing, sobre todo en términos de ritmo de producción y calendario regulatorio. Mientras la empresa intenta estabilizar y aumentar la fabricación de sus aviones de pasillo único más vendidos, también busca la certificación federal de los 737 Max 10 y 777X, dos programas que acumulan retrasos desde hace años.

Por su parte, la Federal Aviation Administration (FAA) anunció el lunes que estaba evaluando si un problema de software en el 737 Max 10 afectaba a los procedimientos de aterrizaje en determinados escenarios y si representaba un riesgo para la seguridad aérea. Por ello, evitar una interrupción laboral se perfila como una noticia que reduce la presión financiera y operativa de Boeing, tanto por sus objetivos de producción como por el proceso de certificación.