Bessent defiende en el G20 el mercado de bonos

La polémica en torno al mercado de bonos del Tesoro de EE. UU. abrió un nuevo frente público entre el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el multimillonario inversor Stanley Druckenmiller. En una valoración realizada el lunes durante la reunión de ministros de Finanzas del G20 en Asheville, en el estado de Carolina del Norte, Bessent defendió la reciente intervención de la Administración Trump en el mercado de bonos y afirmó que los bonos estadounidenses han sido el mercado con mejor comportamiento desde la llegada del presidente al cargo.

Bessent dijo que, mientras los rendimientos de los bonos subían en todo el mundo, en Estados Unidos se mantenían estables. No obstante, los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense han registrado un leve repunte desde la llegada de Trump al poder, impulsados también por factores como la presión derivada de los aranceles y la persistencia de la inflación.

¿A qué decisión apuntaba la اعتراضión de Druckenmiller?

Stanley Druckenmiller calificó de error, en un artículo publicado el 24 de agosto en The Wall Street Journal, la decisión del Tesoro de más que duplicar el tamaño de las recompras de deuda pública. El inversor sostuvo que las herramientas de liquidez no resolverán el debate de fondo sobre las finanzas públicas, sino que solo lo aplazarán. Más tarde, Druckenmiller también señaló que ese texto había sido elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial.

¿Qué mostraron la reacción del mercado y las cifras?

La declaración llegó en un momento en que los rendimientos de los bonos habían alcanzado sus niveles más altos en años. Tras la maniobra de la Administración, los rendimientos retrocedieron con rapidez, pero esa caída no se mantuvo y al día siguiente se volvió a registrar un repunte en el mercado.

  • Bessent dijo en agosto a CNBC, en una intervención previa, que el programa acelerado de recompras podría superar el importe anunciado de 4.000 millones de dólares.
  • La crítica de Druckenmiller se basa en que este tipo de medidas puede aportar liquidez al mercado, pero no resuelve el debate sobre el equilibrio fiscal a largo plazo.

¿Qué mensaje envía la discrepancia entre ambos?

Bessent afirmó que habló con Druckenmiller después de la publicación del artículo crítico y que la conversación transcurrió sin problemas. Sin embargo, insinuó que el veterano inversor podría haber perdido dinero el día en que envió el texto, al señalar que suele cambiar de opinión con frecuencia y no le gusta sufrir pérdidas.

El secretario del Tesoro añadió que su tarea es lograr que el mercado se fije en los indicadores fundamentales y subrayó que la política no debería estar dictada por el mercado. Su mensaje apunta a que seguirá la tensión en Estados Unidos entre el efecto de las recompras de bonos para reducir la volatilidad a corto plazo y el debate sobre la sostenibilidad de la deuda a largo plazo.