Healey presenta el nuevo marco para la industria

El plan industrial de Reino Unido empieza a tomar forma con los mensajes que John Healey expondrá antes de la conferencia del Partido Laborista en Liverpool. A un mes de presentar su primer presupuesto, se espera que Healey plantee un nuevo impulso industrial basado en la manufactura avanzada, sin entrar en detalles sobre impuestos ni partidas de gasto.

En su intervención subrayará que el país no volverá a su viejo modelo industrial; en cambio, la tradición manufacturera británica se reconstruirá con tecnología moderna y sectores de alto valor añadido. Este enfoque da prioridad al apoyo público a ámbitos como los astilleros y la producción avanzada, en lugar de un regreso a la minería del carbón.

Encargos a astilleros británicos y 115 millones de libras para un buque de investigación

La parte más concreta del plan son tres nuevos diques flotantes diseñados para la base naval HM Royal Naval Base Clyde, situada en Faslane, Escocia. Esta infraestructura, anunciada por primera vez en 2023, se construirá en el Reino Unido sin salir a licitación internacional; se prevé que entre en servicio a comienzos de la década de 2030 para atender a la nueva generación de submarinos británicos.

  • Se prevé construir en el Reino Unido 3 nuevos diques flotantes.
  • El programa más amplio de modernización de los astilleros de la Marina Real asciende a 15.000 millones de libras.
  • Se espera una financiación de 115 millones de libras para un nuevo buque de investigación marina.

El Gobierno también planea encargar un buque de investigación marítima. El ala sindical sostiene que la medida supondrá un respaldo importante para los astilleros nacionales y las comunidades vinculadas a ellos, mientras que la oposición afirma que se están reutilizando viejos anuncios y que no se ha explicado cómo se financiarán.

Persisten la presión sobre la deuda y la demanda antes del presupuesto

La intervención de Healey se produce en un momento en el que el aumento del coste de financiación pública refuerza la presión para recortar el gasto o subir impuestos. La investigación que publicará la CBI (Confederation of British Industry, la patronal británica) muestra que en los tres meses hasta septiembre la actividad económica cayó, sobre todo en el comercio minorista y los servicios, mientras que en la industria manufacturera el descenso fue más moderado.

Según la organización, el encarecimiento de la energía y los costes laborales, junto con una demanda débil, está estrechando los márgenes de beneficio de las empresas; además, la incertidumbre sobre el presupuesto del próximo mes está retrasando inversiones y decisiones de contratación en algunos sectores. En paralelo, el Gobierno planea reactivar un Fondo de Aprendizaje Sindical de 15 millones de libras, financiado con los presupuestos existentes, para mejorar las competencias de los trabajadores en Reino Unido, mientras algunos sindicatos reclaman medidas más firmes en el presupuesto para hacer frente al coste de la vida.