"""

Un nuevo paso en la transición eléctrica

Range Rover Electric se presentó al público con un año de retraso respecto al lanzamiento previsto. El modelo, que JLR planea fabricar en Solihull, se ha convertido en un hito clave del programa de la marca para pasar a la movilidad eléctrica. La presentación tuvo lugar en un momento en el que la empresa afronta una menor rentabilidad, problemas en la cadena de suministro y presión por su reestructuración.

JLR informó de que está llevando a cabo una amplia modernización de sus instalaciones en la región del West Midlands, en el centro de Inglaterra. En el marco de la preparación para producir vehículos eléctricos, la compañía ha renovado tanto las líneas de fabricación como las competencias técnicas de su plantilla.

Preparación industrial y de personal

  • 10.500 trabajadores han sido recualificados para los procesos de producción eléctrica.
  • En Solihull, alrededor de 9.000 empleados han recibido formación para la transición al vehículo eléctrico.
  • Además, otras 1.500 personas han recibido capacitación adicional en toda la región.

Persisten la presión sobre el beneficio y los problemas operativos

Para el fabricante con sede en Coventry, este lanzamiento llega en plena etapa de dificultades financieras. El beneficio del primer trimestre de JLR cayó hasta 66 millones de libras tras el incendio en un proveedor clave de Noruega. La empresa también sigue lidiando con las interrupciones derivadas de la suspensión de la producción durante más de un mes el año pasado, después de un ciberataque.

En paralelo a su proceso de reestructuración, la compañía confirmó que se eliminarán menos de 300 puestos de trabajo. Aun así, JLR mantiene su programa de modernización con nuevos lanzamientos y reconoce el impacto que están teniendo en el sector los cambios geopolíticos, la inflación y las presiones regulatorias.

La capacidad de baterías y propulsión eléctrica gana protagonismo

El Centro de Producción de Propulsión Eléctrica de la compañía en Wolverhampton ha empezado a fabricar también paquetes de baterías y unidades de propulsión eléctrica, además de motores de combustión. Este aumento de capacidad no solo respalda la producción del nuevo modelo, sino que también muestra cómo JLR está reconfigurando su cadena de suministro y fabricación para el vehículo eléctrico.

Martin Limpert, director general de Range Rover, describió el nuevo modelo como el resultado de casi una década de trabajo de ingeniería. Desde el punto de vista económico, el lanzamiento muestra que JLR intenta mantener su calendario de inversiones en vehículo eléctrico pese a la contracción de beneficios y que no abandona su objetivo de acelerar la transformación de la industria automovilística británica.

"""