Las acusaciones que centran la demanda federal
Las ventas de combustible con descuento que rodean a Freedom Fuel han terminado esta vez en los tribunales por una disputa de pago. Mansfield Oil, con sede en Gainesville, Georgia, afirmó en una demanda federal presentada el 19 de agosto que el empresario Syed Kazmi y su empresa KRSM recibieron entre mayo y julio más de 1,1 millones de galones de combustible desde una terminal de suministro en Pensilvania, y que la factura emitida en julio por unos 4 millones de dólares sigue impagada.
Según el expediente judicial, parte de ese combustible se vendió después en estaciones integradas en la red Freedom Fuel Network. Sin embargo, Freedom Fuel Network no figura como demandada en la presentación de Mansfield, y tampoco se le atribuye ninguna actuación ilegal.
La medida provisional ordenada por el tribunal
De acuerdo con los registros judiciales, el juez encargado del caso aceptó parcialmente el 28 de agosto la solicitud de medida cautelar de Mansfield. Con esa decisión, se ordenó a los demandados mantener un saldo mínimo de 2,75 millones de dólares en sus cuentas bancarias. La medida busca ofrecer una protección temporal frente al riesgo de que la supuesta deuda no pueda cobrarse.
- Cantidad de combustible alegada: más de 1,1 millones de galones
- Factura presuntamente impagada: unos 4 millones de dólares
- Saldo mínimo exigido por el tribunal: 2,75 millones de dólares
¿Cómo surgió la polémica por los precios rebajados?
Campaña de 3,47 dólares por galón en 25 estaciones
Freedom Fuel Network llamó la atención a nivel nacional a principios de julio al vender gasolina a 3,47 dólares por galón en 25 estaciones de Pensilvania y Nueva Jersey. La campaña se diseñó como una referencia a Donald Trump, convertido entonces en el 47.º presidente de Estados Unidos. Trump también elogió la iniciativa en su cuenta de redes sociales y sostuvo que los consumidores podrían volver a ver precios bajos en los surtidores.
Mansfield alegó en su demanda que, al menos en parte, el combustible que no habría sido pagado sirvió de base para esas ventas a bajo precio. La empresa sostiene que KRSM pudo ofrecer precios tan reducidos precisamente porque no abonó ese combustible, lo que además le permitió ganar visibilidad pública.
La versión de las partes y el impacto en el mercado
¿Qué dicen las empresas?
El abogado de KRSM, Mauro Tucci, afirmó que la disputa responde a un desacuerdo contable derivado de diferencias en la fijación de precios de las facturas de combustible, y añadió que rechazan las acusaciones. Funcionarios de la Casa Blanca dijeron a CNBC que la administración no mantuvo ningún contacto ni relación comercial con los demandados. Freedom Fuel Network, por su parte, no respondió a la solicitud de comentarios del medio.
El expediente no aclara qué parte de los casi 4 millones de dólares en combustible terminó en estaciones de Freedom Fuel. Tampoco queda establecido de forma explícita si los puntos de venta mantenían un vínculo comercial directo con KRSM o con Syed Kazmi. Según Politico, al menos seis locales de Freedom Fuel en Nueva Jersey están gestionados por Shamikh Kazmi, hermano de uno de los demandados, Syed Kazmi.
Desde el punto de vista financiero, el caso pone de relieve los riesgos en la cadena de suministro y cobro que hay detrás de los recortes agresivos de precios. En el negocio minorista de combustibles, donde los márgenes son estrechos, los conflictos de facturación entre proveedor y comprador pueden afectar tanto a la formación de precios como al equilibrio competitivo regional.
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