Mensaje conjunto tras el ataque de Leipzig
La UE y la OTAN anunciaron que aumentarán la presión sobre Moscú después de que Alemania responsabilizara a Rusia por el ataque de Leipzig. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirmaron que el incidente supone una nueva escalada en territorio de la Unión Europea y trasladaron su solidaridad con Alemania.
Durante el encuentro en Bruselas, los ministros de Exteriores de la UE también evaluaron medidas adicionales en Wicklow, Irlanda. Von der Leyen sostuvo que el riesgo ha aumentado en los últimos meses por los drones y las acciones contra infraestructuras críticas, mientras que Rutte advirtió de que las amenazas procedentes de misiles y drones están creciendo en el flanco oriental de la alianza.
¿Qué reveló la investigación alemana?
Las autoridades explicaron que, en el incidente del 4 de agosto, un dron cargado con explosivos no logró alcanzar su objetivo en el aeropuerto de Leipzig/Halle y que el artefacto fue neutralizado con un robot. También informaron de que un segundo dron pudo chocar contra otro avión de carga y de que un tercer dron apareció en el mismo aeropuerto 10 días después.
Berlín sostiene que la investigación policial y los indicios de los servicios de inteligencia apuntan a Rusia. Las autoridades del Interior alemanas señalaron que el diseño del dron, sus piezas, los explosivos y el detonador presentan similitudes con anteriores operaciones híbridas rusas; además, informaron de que han identificado a dos sospechosos vinculados al caso.
¿Qué contramedidas estudian Berlín y la UE?
Alemania ha decidido cerrar el consulado ruso en Bonn y la Casa Rusa, una institución cultural que Berlín considera un instrumento de propaganda prorrusa del Kremlin. Moscú, por su parte, rechazó las acusaciones, afirmó que considera infundadas las afirmaciones de Berlín y dijo que responderá de la misma manera.
- Cierre del consulado ruso en Bonn y fin de las actividades de la Casa Rusa.
- Nuevas sanciones en toda la UE, restricciones más duras de visados para visitantes rusos y la opción de prohibir la entrada a antiguos combatientes rusos.
En el frente europeo, ganan peso el endurecimiento de la aplicación de las sanciones vigentes y nuevas medidas contra los buques de la llamada flota en la sombra, que Rusia presuntamente utiliza para eludir las sanciones. Algunos Estados miembros también quieren emplear los activos rusos congelados para ayudar a Ucrania, aunque Bélgica, donde están depositados esos fondos, no ha cambiado de postura.
Las acusaciones de sabotaje se extienden a Alemania y Polonia
Von der Leyen dijo que el caso de Leipzig forma parte de un panorama de seguridad más amplio, mientras que en las últimas 24 horas se han reportado en Alemania dos ataques sospechosos contra subestaciones eléctricas y líneas de energía. La policía informó del hallazgo de seis dispositivos de lanzamiento en un campo; debido a los daños en varias líneas eléctricas, cinco unidades de producción quedaron fuera de servicio en dos centrales de carbón distintas.
El ministro del Interior de Renania del Norte-Westfalia, Herbert Reul, afirmó que en el caso de Bergheim se investigan tanto un posible sabotaje dirigido por un Estado extranjero como la hipótesis de extremismo de izquierda. En la vecina Polonia, el primer ministro Donald Tusk calificó como incendio intencionado y sabotaje el fuego declarado en una fábrica de drones de guerra en Skarżysko-Kamienna; en otro incendio en una planta de Lublin tampoco se descartó la posibilidad de un acto deliberado.
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