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El BIS cuestiona la escala y la fiabilidad de las stablecoins

El Banco de Pagos Internacionales (BIS), que ha reiterado sus críticas al mercado de stablecoins, volvió a poner en duda si estos activos pueden ser un instrumento fiable para los pagos cotidianos a gran escala. Pablo Hernández de Cos, director general del BIS, sostuvo en una evaluación publicada el viernes que la alternativa más sólida para la infraestructura de pagos son los depósitos bancarios tokenizados.

Según De Cos, las stablecoins pueden tener potencial para reducir los costes de financiación pública en algunos ámbitos, pero su uso generalizado podría generar otros costes. En particular, si los usuarios trasladan sus depósitos bancarios a stablecoins, los costes de financiación de los bancos podrían aumentar y esa carga trasladarse a los hogares y a las empresas a través de tipos de interés más altos en los préstamos.

Pablo Hernández de Cos también llamó la atención sobre la interoperabilidad limitada entre plataformas de stablecoins y las dificultades para aplicar de forma coherente las normas contra el blanqueo de capitales. Advirtió además de que, si crece el uso fuera de Estados Unidos de las stablecoins vinculadas al dólar, esto podría presionar la soberanía monetaria y la política monetaria local.

Los principales riesgos para el sistema bancario y el mercado

La postura del BIS muestra que los tokens orientados a pagos, que crecen con rapidez en el mercado cripto, no solo se evalúan desde la óptica tecnológica, sino también bajo el prisma de la estabilidad financiera. Los riesgos señalados por la institución se concentran en la estructura de financiación del sistema bancario y en los límites de la supervisión regulatoria.

  • El trasvase de depósitos bancarios a stablecoins podría elevar el coste de financiación de los bancos.
  • Ese incremento de costes podría trasladarse a consumidores y empresas a través de los tipos de interés de los créditos.
  • La falta de compatibilidad entre distintas plataformas podría limitar la escalabilidad de los pagos.
  • Resultaría más difícil aplicar de manera homogénea los estándares de supervisión contra el blanqueo de capitales.

Las regulaciones no son iguales en los cinco grandes mercados

¿Qué diferencias detectó el estudio del FSI?

Un estudio publicado el jueves por el Instituto de Estabilidad Financiera (FSI), vinculado al BIS, comparó la regulación de las stablecoins en Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido, Hong Kong y Singapur. La investigación reveló diferencias relevantes sobre qué entidades pueden emitir stablecoins y qué otras actividades pueden desarrollar esas organizaciones.

Según el estudio, Estados Unidos y Singapur adoptan un enfoque relativamente más restrictivo respecto a los emisores no bancarios. En Estados Unidos, en virtud de la GENIUS Act, los emisores de stablecoins para pagos quedan en general fuera de actividades permitidas como la concesión de crédito, el staking, la compraventa por cuenta propia y la custodia de criptoactivos de terceros.

Hong Kong, Reino Unido y la Unión Europea ofrecen un marco más abierto a algunas actividades adicionales mediante autorizaciones separadas, aprobaciones regulatorias u otros permisos similares. Los investigadores señalaron además que, en las cinco jurisdicciones, las restricciones se aplican en su mayoría a la entidad jurídica que emite directamente la stablecoin, y no al conjunto del grupo empresarial.

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